La Corte de Apelación de París ha rechazado este jueves 9 de julio la solicitud de liberación provisional del agente consular argelino que permanece encarcelado en Francia desde hace más de un año. La decisión judicial mantiene un foco de tensión diplomática entre Argelia y París, con potenciales repercusiones indirectas para España, dado su dependencia del gas argelino y su rivalidad con Marruecos en el Magreb.

Según informaron fuentes judiciales francesas, la Corte de Apelación consideró que no se dan las condiciones para conceder la libertad provisional al detenido, cuya identidad no fue revelada oficialmente. El agente consular fue arrestado en territorio francés hace más de un año, en un caso que las autoridades argelinas han calificado como una violación de las inmunidades diplomáticas.

La resolución judicial se produce en un contexto de relaciones bilaterales ya tensas entre Argel y París. Argelia ha presionado en repetidas ocasiones para la liberación de su agente, mientras que Francia defiende la independencia de su poder judicial. El prolongado encarcelamiento es percibido por Argelia como un obstáculo para un retorno completo a la normalidad de las relaciones diplomáticas entre ambos países.

La controversia afecta indirectamente a España, que depende en gran medida del gas natural argelino para su suministro energético. Argelia es uno de los principales proveedores de gas de España, y cualquier deterioro de las relaciones entre Argel y los países europeos podría tener efectos en las exportaciones energéticas. Además, España mantiene una compleja relación con Marruecos, país rival de Argelia en el conflicto del Sáhara Occidental, lo que añade una dimensión geopolítica al caso.

El movimiento de liberación fracasado también supone un revés para Argelia, que había depositado esperanzas en que la resolución de este caso permitiera destensar la relación con Francia. El gobierno argelino no ha emitido aún una valoración oficial sobre la decisión judicial de este jueves.