El ministro de Justicia francés, Gérald Darmanin, visitó Argel los días 18 y 19 de mayo para reanudar el diálogo bilateral con Argelia, roto desde hace casi dos años a raíz de la postura de París sobre el Sáhara Occidental. La llegada del ministro, la primera de un alto cargo francés en este periodo, supone un intento de restablecer la cooperación en seguridad, migración y justicia, en un contexto de reequilibrio geopolítico en el Mediterráneo que afecta directamente a Marruecos y a España.

Durante los encuentros, Darmanin se reunió con el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, y calificó los intercambios de “extremadamente francos”. En la agenda bilateral destacó la situación del periodista Christophe Gleizes, detenido en Argelia desde hace casi un año. El ministro afirmó que las conversaciones sobre su caso se han reanudado, aunque no se anunciaron avances concretos.

La visita de Darmanin busca normalizar unas relaciones que se deterioraron en 2024, cuando Francia endureció su posición en el conflicto del Sáhara Occidental, acercándose a Marruecos. Argelia, en respuesta, retiró a su embajador y suspendió varios acuerdos. Ahora, la voluntad de diálogo de París abre un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales, con posibles consecuencias para los equilibrios regionales.

He mantenido conversaciones extremadamente francas con el presidente Tebboune sobre todos los temas de nuestra relación bilateral.

Fuentes diplomáticas no descartan una futura cumbre entre el presidente francés, Emmanuel Macron, y Tebboune en los próximos meses, aunque no hay fechas concretas. El restablecimiento de los lazos podría implicar un cambio en la posición de Francia respecto al Sáhara Occidental y una redefinición de su papel en la región, lo que repercute en las relaciones de Madrid tanto con Argel como con Rabat.