Una investigación de la documentalista argelino-belga Safia Kessas y del historiador francés Fabrice Riceputi ha sacado a la luz los detalles de una masacre ocurrida durante la guerra de independencia de Argelia, en tres aldeas de la región de Kabylie. El trabajo, publicado coincidiendo con el 70º aniversario del inicio del conflicto, se suma a una serie de testimonios que evidencian que las heridas coloniales siguen enturbiando las relaciones entre ambos países.
El 23 de mayo de 1956, fuerzas francesas llevaron a cabo una operación en tres aldeas kabilies que se saldó con decenas de civiles muertos, un episodio que había quedado relegado en la memoria oficial. Kessas y Riceputi han reconstruido los hechos a partir de archivos desclasificados, testimonios de supervivientes y documentos familiares. Riceputi, especialista en crímenes coloniales, ha detallado las circunstancias de la matanza, que hasta ahora apenas figuraba en los libros de historia.
La investigación se enmarca en un contexto de tensión recurrente entre Argel y París. Un testimonio de una víctima resume el sentir de muchas:
Los franceses creen conocernos, pero se equivocan. La herida colonial sigue abierta y se transmite de generación en generación.
La serie, titulada Las memorias heridas de la guerra de independencia, consta de tres entregas y aborda el trauma colectivo de los supervivientes y sus descendientes, asociado a una pérdida de identidad y dignidad frente a la mirada que algunos consideran todavía paternalista y superior.
Una investigación que rompe el silencio
El trabajo de Kessas y Riceputi ha sido publicado por el portal argelino TSA, que lo describe como una investigación que revela los secretos de un drama olvidado. La documentalista, de origen argelino y residente en Bélgica, ha combinado su propio vínculo familiar con la región con un riguroso trabajo de archivo. Riceputi, por su parte, lleva años documentando las violencias cometidas durante la colonización y la guerra de independencia.
La masacre de Kabylie es solo uno de los muchos episodios de violencia no reconocidos oficialmente por Francia, que durante décadas mantuvo una política de omisión sobre los crímenes cometidos durante la guerra de Argelia (1954-1962). La investigación llega en un momento en que las relaciones bilaterales atraviesan un nuevo bache, marcado por disputas sobre la memoria histórica, los visados y los acuerdos económicos.




