El ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, ha reafirmado este miércoles en Rabat el apoyo de Francia al plan de autonomía propuesto por Marruecos para el Sáhara Occidental. Tras reunirse con su homólogo marroquí, Nasser Bourita, Barrot calificó la propuesta como «la única base para una solución política justa, duradera y negociada».
Un respaldo que aprieta a la posición española
La ratificación de la postura francesa, alineada con el cambio de criterio español de 2022, cuando el Gobierno de Pedro Sánchez respaldó también el plan de autonomía, debilitó definitivamente la opción de autodeterminación defendida durante décadas por el Frente Polisario y Argelia. Francia, como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, suma su peso a la posición marroquí, lo que reduce el margen de maniobra de la comunidad internacional.
Barrot subrayó que la iniciativa marroquí «ofrece un marco creíble y realista para el futuro de la región», en una declaración recogida por la agencia oficial marroquí MAP. El jefe de la diplomacia francesa también reiteró el compromiso de su país con el desarrollo económico y social de las provincias del sur de Marruecos.
¿Nuevas presiones diplomáticas hacia España?
La reafirmación francesa se produce en un contexto de tensión diplomática entre Rabat y Madrid por la gestión del asunto saharaui. Fuentes diplomáticas consultadas señalan que Francia busca consolidar su influencia en el Magreb, aprovechando la posición de España, que sigue reconociendo el plan de autonomía como la solución más viable, aunque sin el énfasis mostrado por París.
El movimiento francés podría interpretarse como un intento de presionar al Gobierno español para que refuerce su postura y evite desviaciones hacia la opción independentista, especialmente en un año electoral en España. Por el momento, el Ministerio de Asuntos Exteriores español no ha emitido reacción oficial a las declaraciones de Barrot.




