El Parlamento finlandés aprobó el miércoles una enmienda que elimina la prohibición de armas nucleares vigente desde la época de la Guerra Fría, lo que autoriza a los aliados de la OTAN a importar, transportar y almacenar dispositivos nucleares en territorio finlandés. La votación, celebrada el 17 de junio de 2026, supone un giro estratégico significativo en el norte de Europa.

Hasta ahora, Finlandia mantenía una legislación que impedía la presencia de armas nucleares en su suelo, heredada de su política de neutralidad durante la Guerra Fría. Sin embargo, tras su ingreso en la OTAN en 2023, el país ha ido alineando su marco legal con el de sus nuevos aliados. La enmienda fue impulsada por el Gobierno finlandés, que la presentó como una medida para reforzar la disuasión aliada frente a Rusia en la región del mar Báltico.

La decisión ha sido recibida con críticas por parte de Moscú. El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso declaró que la medida «aumenta las tensiones y socava la estabilidad regional». Por su parte, la Alianza Atlántica ha evitado pronunciarse oficialmente, aunque fuentes diplomáticas citadas por la prensa local señalaron que la OTAN «acoge con satisfacción la flexibilización de las restricciones, que mejora la flexibilidad de sus planes de disuasión».

Finlandia comparte una frontera de 1.340 kilómetros con Rusia, la más larga de cualquier país de la OTAN con el territorio ruso, lo que otorga un valor estratégico añadido a cualquier capacidad nuclear desplegada en su territorio. La enmienda no obliga al almacenamiento permanente de armas nucleares, pero otorga al Gobierno finlandés la potestad de autorizar misiones de la OTAN que impliquen su tránsito o estancia temporal.