A menos de 24 horas del pitido inicial del Mundial 2026, que se celebra en Estados Unidos, varias polémicas empañan el inicio del torneo. Los procedimientos de seguridad draconianos impuestos por Washington a algunas selecciones han provocado una ola de indignación, mientras la FIFA presiona por la liberación de un periodista encarcelado en Argelia y la federación iraní pierde el 8% de sus entradas.
Cacheos intrusivos y visas denegadas
Imágenes de jugadores sometidos a cacheos exhaustivos y la denegación de visados a miembros de los cuerpos técnicos de varias selecciones han sido difundidas en redes sociales. Entre los equipos afectados se encuentra Marruecos, semifinalista del pasado Mundial, cuyos futbolistas fueron registrados de forma humillante, según denunció su federación. La FIFA, que no ha comentado oficialmente estos incidentes, sigue de cerca la situación, según fuentes de la organización.
La FIFA acredita a Christophe Gleizes para presionar por su liberación
La FIFA ha dado un paso inédito al acreditar como periodista para el Mundial a Christophe Gleizes, reportero francés condenado a siete años de prisión en Argelia en 2025 por «apología del terrorismo». La medida busca mediatizar su detención y forzar su liberación. Su familia espera que el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, le conceda un indulto. La ONG Reporteros Sin Fronteras ha calificado la condena de «arbitraria».
La FIFA utiliza su plataforma global para visibilizar la situación de Gleizes y presionar a las autoridades argelinas, en un movimiento sin precedentes en la historia del organismo.
Irán pierde el 8% de sus entradas
La selección iraní también ha sufrido contratiempos. La FIFA ha retirado a la federación iraní su cupo del 8% de las entradas para cada partido, que estaba destinado a su afición. La venta ya había comenzado y muchos seguidores habían organizado su viaje. A esto se suma que varios miembros del cuerpo técnico iraní no han podido viajar a EE.UU. por falta de visado. La decisión de la FIFA no ha sido explicada oficialmente, aunque fuentes cercanas apuntan a tensiones diplomáticas entre Teherán y Washington.




