La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) ha propuesto cambios normativos que eliminarían la posibilidad de contratar líneas telefónicas de forma anónima, en un movimiento que, según críticos, representa un nuevo avance en la erosión de la privacidad y la Cuarta Enmienda. Paralelamente, las fuerzas de seguridad estadounidenses continúan utilizando la tecnología de seguimiento de vehículos de Flock, una herramienta de vigilancia masiva que permite rastrear cualquier automóvil en tiempo real.

El fin de las líneas prepago anónimas

La propuesta de la FCC, aún no aprobada, obligaría a los operadores a verificar la identidad de todos los clientes antes de activar un plan telefónico, incluidos los de prepago. Hasta ahora, era posible adquirir tarjetas SIM sin aportar datos personales, una práctica que el Gobierno considera un vacío legal explotado por delincuentes. Según fuentes conocedoras del expediente, la agencia reguladora argumenta que la medida es necesaria para combatir estafas telefónicas y amenazas a la seguridad nacional. Sin embargo, asociaciones de derechos civiles han advertido que la iniciativa eliminaría la posibilidad de comunicarse de forma privada, afectando especialmente a periodistas, activistas y víctimas de violencia doméstica.

La propuesta de la FCC representa un paso más hacia la vigilancia total: sin líneas anónimas, cada llamada quedará vinculada a una identidad verificada, lo que facilitará el rastreo gubernamental.

Flock: una red de cámaras que lo ve todo

Mientras tanto, la empresa Flock Safety ha consolidado su presencia en miles de municipios estadounidenses. Su sistema de cámaras lee matrículas y las cruza con bases de datos policiales, pero también almacena el historial de movimientos de todos los vehículos, incluso de aquellos no vinculados a ningún delito. Diversos informes periodísticos han documentado cómo la policía utiliza esta tecnología para vigilar a activistas, periodistas y ciudadanos comunes sin orden judicial. Críticos señalan que el sistema convierte cada vehículo en un dispositivo de rastreo, violando la presunción de inocencia.

Amazon y la actualización silenciosa de sus furgonetas

En un episodio paralelo que refuerza las preocupaciones sobre la vigilancia corporativa, la empresa Amazon ha comenzado a actualizar el software de climatización de sus furgonetas de reparto. Aunque la compañía afirma que la medida busca optimizar el consumo energético, activistas de la privacidad han denunciado que la actualización podría permitir el control remoto de los vehículos y la recopilación de datos de ubicación de los conductores, aumentando el poder de vigilancia de la empresa sobre sus empleados.

El conjunto de estas medidas dibuja un panorama en el que la privacidad individual se ve progresivamente reducida tanto por el Estado como por las grandes corporaciones tecnológicas, en nombre de la seguridad y la eficiencia.