Una explosión de gas en una mina de carbón en la provincia de Shanxi, en el norte de China, ha causado la muerte de al menos 90 personas y ha dejado a decenas de trabajadores desaparecidos, según informaron el sábado medios estatales chinos. El suceso, ocurrido el 23 de mayo de 2026, se considera el mayor desastre minero en el país en más de 15 años.
La explosión se produjo en una explotación subterránea de carbón, una industria clave en Shanxi, región que concentra una parte significativa de la producción energética china. Las autoridades chinas han movilizado equipos de rescate para localizar a los mineros atrapados, aunque las labores se ven dificultadas por los escombros y la posible acumulación de gases tóxicos.
Implicaciones de la tragedia
El accidente reabre el debate sobre la seguridad en el sector minero chino, donde las condiciones de trabajo y los controles han sido objeto de críticas recurrentes. A pesar de las campañas gubernamentales para mejorar la supervisión, los incidentes graves continúan produciéndose. China es el mayor productor y consumidor de carbón del mundo, y la dependencia de este combustible fósil ha aumentado en los últimos años para garantizar el suministro energético, lo que ha llevado a una mayor presión sobre la seguridad laboral.
El desastre de Shanxi supera en víctimas mortales a otras catástrofes recientes en la minería china. La Comisión Nacional de Seguridad en el Trabajo ha anunciado una investigación para depurar responsabilidades, mientras que las familias de las víctimas esperan respuestas ante una tragedia que ha conmocionado al país.




