El Tribunal del Distrito Central de Seúl ha condenado al expresidente de Corea del Sur Yoon Suk-yeol (2022-2025) a 30 años de prisión por ordenar una incursión de drones en territorio norcoreano, según los documentos judiciales hechos públicos este viernes 12 de junio de 2026. El equipo legal del exmandatario ya ha presentado un recurso de apelación, según informó la agencia surcoreana Yonhap.
La sentencia, considerada histórica en la política surcoreana, responde a una acción militar no autorizada que violó la ley nacional y la tregua intercoreana, elevando el riesgo de conflicto en la península. El tribunal declaró culpable a Yoon por «ordenar la incursión de drones en territorio norcoreano, una violación grave de la ley y la estabilidad regional».
Implicaciones regionales
El fallo tiene implicaciones directas en la seguridad regional y en el alineamiento de Corea del Sur con Estados Unidos. Durante su mandato, Yoon Suk-yeol mantuvo una postura firme frente a Pionyang, pero esta condena pone en cuestión los límites legales de las acciones del Ejecutivo en el contexto intercoreano.
La Convención del Armisticio de 1953, que puso fin a la guerra de Corea, prohíbe cualquier acto hostil en la zona desmilitarizada. La incursión de drones encargada por Yoon supuso una escalada que, según analistas, podría haber desencadenado una respuesta militar norcoreana. El abogado del expresidente ha anunciado que recurrirá la condena, alegando «motivaciones políticas» en la decisión del tribunal.
La condena se produce en un momento de tensión entre las dos Coreas, con Pionyang intensificando sus pruebas de misiles y Seúl reforzando sus alianzas con Washington. La sentencia marca un precedente en la judicialización de decisiones ejecutivas relacionadas con la seguridad nacional.




