La Agencia Espacial Europea (ESA) y la Academia China de Ciencias (CAS) lanzaron este martes 19 de mayo la misión conjunta Smile (Solar wind Magnetosphere Ionosphere Link Explorer) a bordo de un cohete Vega-C desde el puerto espacial de la ESA en la Guayana Francesa. El objetivo es investigar la interacción entre el viento solar y el campo magnético terrestre para mejorar la protección de satélites y sistemas de comunicación frente a tormentas solares.

La misión, fruto de una colaboración científica y geopolítica, estudiará la dinámica de la magnetosfera, el escudo magnético que protege la Tierra de las partículas cargadas del Sol. Según informó la ESA, los datos recogidos permitirán predecir con mayor precisión las tormentas geomagnéticas, que pueden dañar infraestructuras espaciales y redes eléctricas en tierra. Se trata del primer gran proyecto conjunto entre Europa y China en el ámbito espacial desde 2018, cuando ambas partes acordaron desarrollar Smile.

El lanzamiento, inicialmente previsto para días anteriores, se completó sin incidencias. Smile llevará a bordo instrumentos de fabricación europea y china, entre ellos un espectrómetro de imágenes de rayos X —diseñado por la Universidad de Leicester— y un detector de partículas del Centro Nacional de Ciencias Espaciales de China. La sonda se situará en una órbita altamente elíptica que le permitirá observar continuamente la zona de interacción entre el viento solar y la magnetosfera.

Con este proyecto, la ESA y la CAS refuerzan su cooperación espacial, pese a las tensiones geopolíticas globales. Los científicos de ambas agencias trabajarán conjuntamente en el análisis de los datos durante los próximos tres años, el período previsto de vida útil de la misión. La ESA ha destacado que la colaboración demuestra que la ciencia puede prosperar incluso en un contexto de rivalidad estratégica entre China y Occidente.