Europa afronta desde este lunes una ola de calor excepcional que ha batido récords de temperatura en pleno mes de mayo. El episodio, calificado por los meteorólogos como «precoz» e inusual para la época, ha dejado ya dos fallecidos en Francia durante competiciones deportivas al aire libre, según informaron las autoridades sanitarias francesas.
París superó los 32 ºC en la jornada del lunes, mientras que Londres registró 34,8 ºC, la temperatura más alta en un mes de mayo desde que existen registros históricos en el Reino Unido, según la Oficina Meteorológica británica. El calor extremo se mantendrá al menos hasta el fin de semana y se intensificará a partir del miércoles 27, advierten los servicios meteorológicos nacionales.
Impacto en España y vulnerabilidad energética
La ola de calor, que afecta con especial intensidad al centro y norte de Europa, también golpea a España, donde las temperaturas superan los 35 ºC en amplias zonas del país. El episodio reabre el debate sobre la dependencia climática y energética de España y la necesidad de acelerar la transición ecológica, según fuentes del Ministerio para la Transición Ecológica consultadas por Europa Press.
Francia, uno de los países más afectados, ha activado protocolos de emergencia en varias regiones. El Ministerio de Sanidad francés recomendó a la población evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y mantener una hidratación constante, especialmente entre los colectivos vulnerables. Las dos muertes registradas corresponden a deportistas que participaban en competiciones al aire libre, según confirmaron las autoridades locales.
En Reino Unido, la Agencia de Seguridad Sanitaria emitió una alerta de nivel 3 (el segundo más alto) para todo el país. La temperatura de 34,8 ºC en Londres supera el anterior récord de mayo, que databa de 2017, según la Oficina Meteorológica británica. El episodio ya está generando picos de demanda eléctrica por el uso masivo de aire acondicionado en hogares y oficinas.
La Organización Meteorológica Mundial señaló que este tipo de episodios, cada vez más frecuentes e intensos, están vinculados al cambio climático. «Las olas de calor están ocurriendo antes y con mayor virulencia», declaró un portavoz del organismo en Ginebra. El actual episodio, que comenzó el pasado fin de semana, se extenderá previsiblemente hasta el domingo 31 de mayo, según las previsiones del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo.




