Ámsterdam acogió del 1 de junio la segunda edición de SmallSat Europe, una feria que ha puesto de manifiesto cómo el sector de la defensa se ha convertido en el principal motor de la actividad espacial en el continente. Durante el evento, celebrado en el RAI de Ámsterdam, asistentes y expositores coincidieron en que las inversiones militares están redefiniendo las prioridades de la industria, impulsando programas como IRIS², nuevas constelaciones de observación y lanzadores militares.

El peso de la defensa en la industria espacial

Uno de los mensajes clave extraídos del encuentro es que «la defensa está impulsando el futuro espacial de Europa», según las conclusiones recogidas por los organizadores. Este giro estratégico se refleja en la creciente presencia de empresas de defensa y tecnologías de doble uso en el evento, así como en el aumento de la inversión pública en capacidades militares espaciales. Alemania, por ejemplo, ha anunciado un fondo de 35.000 millones de euros para iniciativas relacionadas con el espacio y la defensa, un dato que ha centrado numerosos debates.

La defensa está impulsando el futuro espacial de Europa.

Sin embargo, el sector también muestra cierta frustración ante la falta de transparencia. Varios asistentes señalaron que las exigencias de confidencialidad en los programas militares dificultan la colaboración abierta entre actores privados e institucionales. La pregunta recurrente entre los asistentes es cuándo despegarán finalmente los pequeños lanzadores europeos, una incógnita que sigue lastrando la autonomía de la región en el acceso al espacio.

El legado de Dunmore en misiones espaciales

En el recinto ferial, Torsten Kriening y la reportera de campo Daniela Jovic, de SpaceWatch.GLOBAL, entrevistaron a William Ahern, product manager de Dunmore. La compañía, con sede en el Reino Unido, presume de un legado de 50 años en misiones espaciales clave: sus películas de protección han viajado a bordo del Voyager, el Hubble, el James Webb, los rovers marcianos y la misión Artemis 2. Ahern detalló los planes de expansión de la firma en Europa, aprovechando el tirón de la demanda vinculada a la defensa.

La combinación de una industria con medio siglo de trayectoria y el empuje de los presupuestos militares dibuja un panorama en el que Europa busca consolidar su soberanía tecnológica sin depender de actores externos. La próxima edición de SmallSat Europe, aún sin fecha, se espera con el reto de resolver la brecha entre la necesidad de secreto y la urgencia de cooperación.