La primera Conferencia Europea sobre Tecnología de Reactores de Sales Fundidas (MSR), celebrada el pasado 10 de junio en Baden-Baden (Alemania), ha concluido que el despliegue de esta tecnología nuclear avanzada ya no es una aspiración lejana, pero requiere una acción coordinada para que los proyectos se entreguen a tiempo. Organizada por el Centro Común de Investigación (Joint Research Centre, JRC) de la Comisión Europea, la reunión congregó a delegados que debatieron las medidas necesarias para evitar duplicidades y agilizar la comercialización en Europa.
Acciones para evitar duplicidades
Entre las acciones identificadas figuran el establecimiento de normas compartidas, la creación de proyectos bancables (bankable projects), estrategias de licencia integradas y el fomento de un ecosistema europeo que permita una entrega eficiente. Los MSR prometen mayor seguridad y eficiencia respecto a los reactores convencionales, al operar a presión atmosférica y utilizar combustible líquido, lo que reduce el riesgo de fusión del núcleo. La conferencia, según fuentes del JRC, subraya el interés de la UE por liderar el desarrollo de estos reactores, en un momento en que varios países, entre ellos Francia y Polonia, exploran su incorporación al mix energético.
Los MSR ya no son una aspiración lejana, pero la coordinación será esencial si queremos que los proyectos se entreguen a tiempo, señalaron los organizadores de la conferencia.
El debate nuclear en España
El debate sobre esta tecnología cobra relevancia en España, donde el futuro de la energía nuclear sigue abierto. Mientras el Gobierno mantiene el calendario de cierre de las centrales existentes, voces del sector y de la oposición reclaman mantener la base nuclear como garantía de suministro y herramienta contra el cambio climático. En España, el cierre nuclear está previsto entre 2027 y 2035, según el calendario oficial. La apuesta europea por los MSR podría abrir una vía tecnológica que combine descarbonización y soberanía energética, dos ejes clave en la transición ecológica.
Para España, la evolución de los MSR plantea interrogantes sobre si el país podrá beneficiarse de esta tecnología o quedará rezagado en la carrera europea. La conferencia de Baden-Baden, respaldada por el JRC, sugiere que la UE ya trabaja en una hoja de ruta para los reactores avanzados, mientras el debate sobre la energía nuclear continúa abierto en el ámbito político y social español.




