Estados Unidos e Irán han abierto una nueva fase de hostilidades en Oriente Medio, según confirmaron fuentes oficiales de ambos países este sábado. Washington ha lanzado ataques aéreos contra posiciones de la Guardia Revolucionaria iraní en varios puntos de la región, iniciando operaciones tras inteligencia que indicaba planes inminentes de Irán para atacar a tropas estadounidenses. Horas después, Teherán respondió con el lanzamiento de misiles balísticos y drones contra bases militares estadounidenses, en lo que calificó como «legítima defensa», según la agencia estatal IRNA.

Escalada en la región

La tregua previa, que había contenido la tensión durante meses, se ha roto tras una secuencia de ataque y contraataque. El Gobierno iraní ha anunciado que mantiene abiertas todas las opciones si continúa la agresión estadounidense. La escalada ha elevado los niveles de alerta en toda la región, y la comunidad internacional ha reaccionado con llamamientos a la moderación. El secretario general de la ONU ha pedido un «cese inmediato de las hostilidades» en un comunicado. La Unión Europea ha convocado una reunión extraordinaria de los ministros de Asuntos Exteriores.

Implicaciones para España

Para España, las consecuencias son múltiples. El ministro de Asuntos Exteriores español ha expresado su «máxima preocupación» y ha instado a ambas partes a volver a la senda del diálogo. Fuentes diplomáticas en Madrid señalan que el Gobierno sigue de cerca la evolución del conflicto, que podría afectar a las rutas marítimas clave para el suministro energético y aumentar la presión migratoria en el Mediterráneo oriental.