Estados Unidos e Irán han firmado este 17 de junio un memorando de entendimiento que busca reducir las tensiones bilaterales y sentar las bases para un acuerdo definitivo. El documento, negociado en las últimas semanas, incluye un cese inmediato de hostilidades, el compromiso de respeto mutuo de la soberanía y la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más estratégicas del mundo, según han confirmado fuentes diplomáticas.
Puntos clave del acuerdo
El memorando contempla también el levantamiento del bloqueo naval que Estados Unidos mantenía en la región, una medida que había incrementado la tensión militar en el golfo Pérsico. A cambio, Teherán se compromete a retomar las negociaciones sobre su programa nuclear, aunque los detalles específicos se abordarán en las próximas fases del diálogo, según ha informado la agencia de noticias iraní IRNA citando a un portavoz del Ministerio de Exteriores.
La reapertura del estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del crudo mundial, supone un alivio para los mercados energéticos globales, que en las últimas semanas habían registrado volatilidad ante el temor a un cierre prolongado. Analistas internacionales señalan que el acuerdo podría estabilizar los precios del petróleo a corto plazo.
Reacciones y perspectivas
Desde Washington, un portavoz del Departamento de Estado ha calificado el memorando como «un primer paso positivo para rebajar la escalada». En Teherán, el gobierno iraní ha subrayado que el acuerdo es fruto de la «resistencia diplomática» y ha advertido que su implementación dependerá del cumplimiento de las contrapartidas estadounidenses.
El memorando no incluye plazos concretos para la materialización de los compromisos, aunque fuentes próximas a la negociación apuntan a que las partes confían en avanzar en un acuerdo marco antes de finales de 2026. El acuerdo ha sido recibido con cautela por Israel y algunos países del Golfo, que temen que la distensión beneficie a Teherán sin garantías suficientes sobre su programa nuclear.
La firma de este documento representa el primer acuerdo formal directo entre ambas potencias desde la ruptura del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) en 2018. La comunidad internacional, a través de la ONU y la Unión Europea, ha expresado su apoyo al proceso, aunque ha instado a las partes a mantener la transparencia en las negociaciones.




