La Fuerza Espacial de Estados Unidos ha puesto en funcionamiento un sistema móvil de interferencia de satélites denominado Meadowlands, según informó el servicio el 30 de junio de 2026. El sistema, que ya ha entrado en fase operativa, refuerza las capacidades de guerra electrónica militar en el dominio espacial, un área que el Pentágono considera cada vez más prioritaria.

El despliegue de Meadowlands supone un avance en la capacidad de la Fuerza Espacial para negar o degradar señales de satélites adversarios desde plataformas terrestres móviles, lo que proporciona una flexibilidad táctica frente a los sistemas de interferencia fijos. La transición a uso operativo se produce en un contexto de creciente énfasis del Pentágono en la guerra electrónica como elemento clave de la competencia estratégica en el espacio, donde tanto China como Rusia han desarrollado capacidades similares.

Este tipo de sistemas permite interferir las comunicaciones y los datos de navegación de satélites enemigos sin necesidad de destruirlos físicamente, lo que reduce la escalada del conflicto. La Fuerza Espacial no ha detallado el número de unidades desplegadas ni las ubicaciones exactas, aunque se sabe que el sistema es transportable y puede ser reubicado rápidamente.

Meadowlands forma parte de una nueva generación de equipos de guerra electrónica espacial que Estados Unidos está desarrollando para mantener su ventaja operativa en un entorno cada vez más disputado. El anuncio llega semanas después de que la Fuerza Espacial presentara su presupuesto para el año fiscal 2027, que incluye partidas específicas para la modernización de sistemas de interferencia y defensa de satélites.