La renovación de la Sección 702 de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA) encara este viernes su fecha límite en el Congreso de Estados Unidos, en un debate que enfrenta a los defensores de la privacidad con las agencias de inteligencia. La norma permite la vigilancia sin orden judicial sobre objetivos no estadounidenses fuera del país, pero su extensión se ha complicado por la exigencia de que se exija una orden para acceder a los datos de ciudadanos estadounidenses captados incidentalmente.

La fecha clave

La Sección 702 expira el viernes, según confirmaron fuentes legislativas, lo que ha intensificado las negociaciones en el Capitolio. Los partidarios de la reforma, entre ellos organizaciones de derechos civiles como Reclaim The Net, rechazan el argumento de que bloquear la renovación sin orden judicial provocaría un «apagón» de inteligencia. «Quienes alertan de un apagón no aceptan canjear la renovación por un requisito de orden judicial», señalan los críticos de la vigilancia masiva.

Las mismas personas que advierten de un apagón no cambiarían la renovación por un requisito de orden judicial.

Las agencias de inteligencia estadounidenses, por su parte, defienden que la herramienta es esencial para prevenir amenazas como el terrorismo o el espionaje extranjero, y advierten de que imponer una orden judicial ralentizaría las investigaciones. El presidente Joe Biden ha respaldado públicamente la renovación de la norma, aunque sin especificar su postura sobre la enmienda de la orden judicial.

Un debate recurrente

La Sección 702 ha sido renovada en varias ocasiones desde su creación en 2008, pero cada vez el debate se vuelve más reñido. En 2024, una versión con requisitos más estrictos de orden judicial fracasó en la Cámara de Representantes por la oposición de los republicanos de línea dura, que consideraban la medida insuficiente para proteger la privacidad. Esta vez, la división es similar, con un grupo de legisladores bipartidistas que exigen cambios antes de dar su voto.

Si no se logra un acuerdo antes del viernes, la Sección 702 quedaría suspendida temporalmente, lo que, según la Administración, interrumpiría programas de inteligencia críticos. Sin embargo, los defensores de la privacidad insisten en que el «apagón» es un mito y que los servicios de inteligencia tienen herramientas alternativas para recabar información.