La empresa española Integración Tecnológica Empresarial (ITE) ha completado la instalación y puesta en marcha de dos nuevas plantas desaladoras por ósmosis inversa a bordo del portaeronaves Juan Carlos I (L-61), buque insignia de la Armada Española, según informó la compañía este miércoles.

Las nuevas dotaciones refuerzan la capacidad de producción de agua dulce del buque durante sus despliegues, reduciendo la dependencia de suministros logísticos exteriores y mejorando su autonomía operativa. La instalación se enmarca en las labores de sostenimiento y modernización que ITE realiza para la Armada desde hace más de una década.

Tecnología nacional para la proyección naval

La Armada Española despliega el Juan Carlos I en misiones tanto nacionales como internacionales, desde la proyección de fuerza hasta la asistencia humanitaria. Garantizar el suministro de agua potable a bordo —tanto para la tripulación como para los sistemas técnicos— es clave en operaciones de larga duración. Las plantas de ósmosis inversa permiten obtener agua dulce a partir del agua de mar con un consumo energético eficiente.

ITE, con sede en San Fernando (Cádiz), es un referente en el mantenimiento integral de plataformas navales y en sistemas de tratamiento de aguas. La compañía no ha facilitado la capacidad nominal total de las nuevas plantas ni el presupuesto del proyecto, aunque fuentes de la empresa han señalado que la intervención se ha ejecutado dentro de los plazos establecidos por la Armada.

La modernización del Juan Carlos I se inscribe en el plan de sostenimiento de la Flota que el Ministerio de Defensa mantiene para garantizar la operatividad de sus unidades principales. Este buque, botado en 2008, es capaz de transportar hasta 30 aeronaves y opera como base de despliegue rápido en escenarios como el Índico o el Mediterráneo oriental.