La Armada española ha asumido el mando de una fuerza multinacional compuesta por 3.000 militares desplegada en la costa este de Estados Unidos en el marco del ejercicio FLEETEX-250. La maniobra forma parte del Despliegue Atlántico 26, una iniciativa que busca demostrar la capacidad de proyección estratégica de las fuerzas armadas españolas y de los países aliados participantes.

El Grupo de Combate Expedicionario ha sido constituido para llevar a cabo un entrenamiento de alta intensidad junto a la Armada estadounidense y otras fuerzas aliadas. Según fuentes del Estado Mayor de la Defensa, el objetivo principal es verificar los protocolos de interoperabilidad y respuesta rápida en escenarios de crisis en un entorno realista.

El ejercicio, organizado por la US Navy, se desarrolla en aguas del Atlántico occidental y en instalaciones militares en la costa este de Estados Unidos. Durante las jornadas de adiestramiento, los 3.000 efectivos pondrán a prueba sus capacidades en operaciones anfibias, defensa antiaérea y maniobras de asalto conjunto.

El despliegue refuerza la presencia de la Armada española como socio fiable dentro de la OTAN y subraya su capacidad para liderar fuerzas multinacionales más allá del espacio marítimo europeo. El Despliegue Atlántico 26 es una de las operaciones más ambiciosas de la Armada en los últimos años en cuanto a alcance geográfico y nivel de integración con fuerzas aliadas.

El ejercicio, que se prolongará durante varias semanas, incluye también la participación de medios navales y aéreos de otras naciones aliadas, consolidando la interoperabilidad entre las fuerzas implicadas.