El megaproyecto urbano Qiddiyah, en las afueras de Riad, ha adjudicado a las empresas españolas Indra y Alsa el contrato para desarrollar y operar su sistema de movilidad inteligente. El acuerdo, anunciado el 10 de junio de 2026, contempla la puesta en marcha de la primera flota de autobuses eléctricos del enclave, que será gestionada íntegramente mediante la plataforma tecnológica de Indra.
Un contrato estratégico para la industria española
El consorcio formado por Alsa y la saudí Hafil se encargará de la operación del transporte público, mientras que Indra proporcionará el sistema central de gestión de la movilidad, incluyendo la monitorización en tiempo real, la optimización de rutas y la carga de los vehículos eléctricos. La adjudicación supone un espaldarazo a la competitividad de la ingeniería y los servicios españoles en el creciente mercado de las ciudades inteligentes en Oriente Medio.
Qiddiyah, promovido por el Fondo de Inversión Pública saudí, aspira a convertirse en un polo mundial de entretenimiento, con parques temáticos, centros deportivos y zonas residenciales. La movilidad sostenible es uno de los ejes del proyecto, que prevé una reducción significativa de las emisiones de carbono en su área de influencia.
El acuerdo refuerza la presencia española en Arabia Saudí, donde compañías como Indra ya participan en proyectos de digitalización de aeropuertos y sistemas de defensa. La competencia en el sector de la movilidad inteligente es intensa, con rivales como la francesa Alstom o la alemana Siemens, que también pujaban por el contrato.




