El Ejército de Tierra de España ha desplegado su denominada ‘franja robótica‘ en el ejercicio Pilot Project 5 (PP5), celebrado en la localidad eslovaca de Lešť. La maniobra, que forma parte del compromiso aliado con la disuasión en el flanco este de la OTAN, ha permitido probar en terreno hostil tecnologías avanzadas de sensores, efectores y sistemas autónomos, según fuentes del Estado Mayor del Ejército.

El ejercicio PP5 se enmarca en los planes de la Alianza Atlántica para integrar capacidades robóticas y autónomas en sus estructuras de defensa, un área en la que España ha apostado por desarrollar una vanguardia tecnológica que pueda operar en escenarios de alta intensidad. La ‘franja robótica’ es un concepto táctico que combina drones terrestres y aéreos, sensores remotos y sistemas de mando y control descentralizados, diseñados para crear una zona de vigilancia y respuesta continua sin exponer a personal propio.

Despliegue en el flanco este

Eslovaquia, país fronterizo con Ucrania, acoge desde 2022 un contingente multinacional de la OTAN como parte de las medidas de refuerzo tras la invasión rusa. La presencia de unidades españolas en la región se ha intensificado en los últimos años, con rotaciones de blindados, artillería y ahora sistemas robóticos. El PP5 ha servido para validar la interoperabilidad de estos sistemas con los de otros aliados presentes en el teatro eslovaco.

El jefe del ejercicio, un oficial del Mando de Adiestramiento y Doctrina (MADOC) del Ejército de Tierra, señaló que los resultados han sido “altamente satisfactorios” y que la capacidad de respuesta autónoma reduce los tiempos de reacción frente a amenazas híbridas o convencionales. El despliegue no incluye cifras concretas de efectivos ni equipos, pero fuentes del Ministerio de Defensa confirmaron que la unidad robótica ha operado durante varias semanas en el campo de maniobras de Lešť, una base utilizada habitualmente por la OTAN para pruebas de guerra electrónica y defensa antiaérea.