La compañía española GMV está desarrollando un nuevo sistema de monitorización del espectro de radiofrecuencia (RF) capaz de detectar interferencias y analizar su origen en las principales bandas utilizadas actualmente por los satélites de comunicación. El proyecto, anunciado el 18 de mayo de 2026, está cofinanciado por la Agencia Espacial Europea (ESA) a través de su programa ARTES (Advanced Research in Telecommunications Systems).

La solución, denominada RF Monitoring System, permitirá identificar fuentes de interferencias que afectan a las comunicaciones por satélite, tanto civiles como militares, un aspecto crítico para la seguridad y continuidad de servicios de defensa y telecomunicaciones. El sistema analizará las señales en tiempo real y podrá determinar si la interferencia es accidental o intencionada, así como su localización geográfica aproximada.

Un problema creciente para el sector espacial

El incremento del tráfico satelital y la proliferación de constelaciones en órbita baja han elevado el riesgo de interferencias, tanto por solapamiento de frecuencias como por acciones deliberadas de jamming o suplantación de señales. Según fuentes del sector, la capacidad de monitorizar el espectro de forma autónoma se ha convertido en una prioridad para operadores de satélites y agencias gubernamentales.

El proyecto de GMV, cuyos detalles técnicos no han sido desvelados por completo, se enmarca en los esfuerzos de la ESA por dotar a Europa de herramientas propias de ciberseguridad y resiliencia espacial. La compañía española, con sede en Tres Cantos (Madrid), es uno de los actores europeos de referencia en sistemas de navegación por satélite y control de misiones espaciales.

La solución se encuentra en fase de desarrollo y se espera que pueda ser probada en entornos reales durante los próximos meses. GMV no ha facilitado plazos de comercialización ni posibles clientes, aunque el sistema está diseñado para ser integrado tanto en infraestructuras terrestres como en plataformas aeroespaciales.