La compañía española Hispano Vema ha dado un paso que podría marcar un antes y un después en la tecnología de camuflaje militar. La empresa ha desarrollado un innovador tejido de nula detectabilidad diseñado para reducir a cero la visibilidad ante visores nocturnos, sensores térmicos y sistemas de detección utilizados por drones de última generación, según ha informado la propia compañía.

El nuevo material se encuentra actualmente en fase avanzada de pruebas y está siendo evaluado por distintos países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) con vistas a una futura homologación y posible incorporación a unidades operativas especiales. Aunque la empresa no ha precisado el alcance exacto de la tecnología, fuentes cercanas al proyecto han señalado que el tejido podría integrarse tanto en uniformes individuales como en revestimientos para vehículos blindados y aeronaves.

Un paso que podría marcar un antes y un después en el camuflaje militar, mejorando la supervivencia y efectividad en combate.

El desarrollo de Hispano Vema supone un salto cualitativo en un campo donde la guerra electrónica y los sistemas de vigilancia por satélite y dron han hecho cada vez más difícil el ocultamiento de las tropas. Hasta ahora, los camuflajes tradicionales solo funcionaban en el espectro visible, pero los sensores multiespectrales actuales pueden detectar firmas térmicas, movimientos y formas incluso en condiciones de baja luminosidad. El nuevo tejido, según la empresa, anula esa capacidad de detección.

La compañía, con sede en España, no ha revelado los detalles técnicos del material por razones de seguridad industrial, pero fuentes del sector apuntan a que podría tratarse de un compuesto basado en metamateriales que desvían la radiación infrarroja y las ondas de radar. De confirmarse su eficacia, el tejido podría convertirse en un estándar para las fuerzas aliadas de la OTAN y abrir nuevas oportunidades de exportación para la industria de defensa española.