Un informe publicado este 26 de mayo por Human Rights Watch (HRW) revela que una empresa de seguridad ligada a la más alta jerarquía del Gobierno de Emiratos Árabes Unidos recluta, entrena y despliega contratistas privados colombianos que combaten junto a las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) en la guerra civil sudanesa. El informe, titulado Foreign Footprints in Sudan’s War, documenta la participación de al menos un centenar de mercenarios colombianos en la batalla por la ciudad de Al-Fashir, asediada desde hace meses.

Los implicados habrían sido reclutados en Colombia a través de ofertas de trabajo en seguridad privada que posteriormente derivaban en despliegues en zonas de combate en Sudán. Según HRW, los contratistas reciben instrucción militar por parte de instructores emiratíes y operan bajo el paraguas de una firma de seguridad vinculada a la Casa Real de Abu Dabi.

Se trata de una operación de mercenarismo encubierta que involucra a actores estatales y privados en una de las guerras más mortíferas del mundo, con un saldo de más de 200.000 muertos y casi 14 millones de desplazados.

Implicaciones para Colombia y España

La presencia de colombianos en el conflicto sudanés tiene consecuencias directas para la seguridad de ciudadanos españoles, ya que se estima que más de 300.000 colombianos residen en España. Además, el escándalo salpica la imagen de Colombia como país exportador de seguridad y pone en cuestión los controles sobre las empresas de vigilancia privada que operan en el extranjero.

Fuentes diplomáticas citadas por HRW señalan que el Gobierno colombiano no habría autorizado el despliegue de estos contratistas, lo que abre la puerta a posibles acciones legales contra los responsables del reclutamiento irregular. España, por su parte, ha instado a la comunidad internacional a investigar el papel de los Emiratos Árabes Unidos en el conflicto sudanés.

La connivencia de los Emiratos

La investigación de HRW apunta a que el Gobierno emiratí no solo financia y entrena a las RSF, sino que también utiliza empresas fantasma para encubrir el traslado de armas y mercenarios. Los Emiratos Árabes Unidos han negado repetidamente cualquier implicación militar directa en Sudán, pero las pruebas recogidas por la ONG incluyen testimonios de desertores, imágenes satelitales y documentos internos.

La guerra civil estalló en abril de 2023 entre el Ejército sudanés y las RSF, y ha provocado la mayor crisis humanitaria del planeta, con millones de personas al borde de la hambruna. La implicación de actores externos, como EAU o Rusia a través del grupo Wagner, ha exacerbado el conflicto y dificultado los esfuerzos de paz.