Un sargento del Ejército de Bolivia ha muerto tras recibir un disparo durante una emboscada perpetrada por contrabandistas en las inmediaciones de la localidad de Ñequeta, en el departamento de Oruro, cerca de la frontera con Chile. El suceso, ocurrido el 9 de junio, refleja el aumento de la violencia táctica empleada por el crimen organizado en las operaciones de interdicción.
La víctima, el sargento segundo Abraham Gutiérrez Mamani, pertenecía al Comando Estratégico Operacional de Lucha Contra el Contrabando (CEO-LCC), según informó el Ministerio de Defensa boliviano en un comunicado. El militar recibió un impacto de proyectil en la cabeza mientras procedía al registro de un convoy de carga ilegal durante una operación de interdicción.
Crimen organizado transfronterizo
La emboscada se produjo cuando los efectivos militares se aproximaban a un vehículo sospechoso. Los contrabandistas abrieron fuego contra la patrulla, desatando un enfrentamiento armado. El sargento Gutiérrez Mamani falleció en el acto. Las autoridades no han reportado detenciones hasta el momento.
El hecho pone de relieve el incremento de la violencia táctica del crimen organizado en la frontera con Chile, una ruta utilizada para el contrabando de combustible, vehículos y mercancías. El Gobierno boliviano ha intensificado las operaciones de control en la zona, pero los grupos delictivos responden con cada vez más agresividad.
Este ataque muestra cómo el crimen organizado ha escalado su capacidad de fuego y su disposición a enfrentar a las fuerzas de seguridad en terreno abierto, lo que exige una respuesta contundente del Estado, declararon fuentes del CEO-LCC citadas por la agencia estatal ABI.
La muerte del sargento es la primera baja militar en combate contra el contrabando en lo que va de 2026. El presidente boliviano, Luis Arce, expresó sus condolencias a la familia del fallecido y aseguró que se reforzarán las patrullas en la región.




