Un submarino de la clase KSS-III, construido por el astillero surcoreano Hanwha Ocean, ha llegado este martes a una base naval en Canadá tras completar una travesía por el océano Pacífico, según ha confirmado la Armada de la República de Corea. El despliegue forma parte de la estrategia de Seúl para proyectar su capacidad militar más allá de la península coreana y profundizar los lazos de defensa con países aliados en la región.
Un hito en la cooperación bilateral
La llegada del KSS-III a Canadá representa un hito en la cooperación naval entre ambos países, en un contexto de creciente competencia geopolítica en el Pacífico. Aunque las fuentes oficiales no han detallado la base concreta ni la duración prevista de la estancia, fuentes de la Marina surcoreana han señalado que la visita responde a acuerdos previos de colaboración en materia de seguridad marítima y defensa.
El submarino, de propulsión diésel-eléctrica con capacidad de lanzamiento de misiles, es uno de los más avanzados de la flota surcoreana. Su diseño incorpora tecnología de sigilo y sistemas de combate integrados que lo sitúan entre los más modernos de Asia Oriental.
Proyección de Seúl en el Pacífico
Corea del Sur ha intensificado en los últimos años sus ejercicios conjuntos y visitas de buques a países de la cuenca del Pacífico, en un movimiento que los analistas interpretan como un intento de diversificar sus alianzas estratégicas. Canadá, por su parte, busca reforzar su presencia naval en el Pacífico Norte para contrarrestar la creciente actividad de la Marina china en la región.
La escala del KSS-III también abre la puerta a posibles acuerdos de venta de tecnología naval a Canadá, cuyo programa de renovación de la flota submarina lleva años en desarrollo. Fuentes del sector han señalado que Seúl podría presentar una oferta de cooperación industrial en los próximos meses.




