En una medida sin precedentes, el Senado de Estados Unidos aprobó el martes una resolución de poderes de guerra que ordena al presidente Donald Trump poner fin a las hostilidades contra Irán sin la aprobación del Congreso. La votación, de 50 a 48, contó con el respaldo de cuatro senadores republicanos y la mayoría de los demócratas, lo que supone un rechazo bipartidista a la política del presidente.
Esta es la décima vez que se somete a votación una resolución similar en el Senado, pero la primera en ser aprobada tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado. La Cámara había aprobado el texto a principios de mes. La resolución concurrente se envía ahora al presidente, aunque no requiere su firma ni puede ser vetada, ya que se ampara en la War Powers Resolution de 1973, que establece que las fuerzas estadounidenses deben ser retiradas de cualquier conflicto no autorizado por el Congreso.
Los senadores republicanos que votaron a favor fueron Bill Cassidy (Luisiana), Susan Collins (Maine), Lisa Murkowski (Alabama) y Rand Paul (Kentucky). Se ausentaron Dave McCormick (Pensilvania) y el exlíder de la mayoría Mitch McConnell (Kentucky), lo que permitió que la resolución saliera adelante.
Un hito en la historia del Congreso
Es la primera vez que el Congreso aprueba una resolución concurrente bajo la War Powers Resolution para ordenar la terminación de una guerra no autorizada, según fuentes del Senado. La medida supone un reto directo a la autoridad del presidente Trump, quien había intensificado las operaciones militares contra Irán sin el aval del legislativo.
La resolución instruye al presidente a retirar las fuerzas estadounidenses de Irán. Aunque el texto no tiene fuerza de ley vinculante, envía una señal política contundente y abre la puerta a posibles acciones judiciales si la Casa Blanca ignora la directiva del Congreso.




