La Armada de Estados Unidos ha anunciado un nuevo retraso en la construcción del portaaviones USS Doris Miller (CVN-81), el cuarto buque de la clase Ford. Según informó la Armada el pasado 14 de mayo, la entrega del buque se pospone dos años, hasta 2032, lo que supone un nuevo revés para la proyección de poder naval estadounidense en un contexto de creciente competencia con China y Rusia.

Un retraso que debilita la proyección global

El USS Doris Miller es el primer portaaviones nombrado en honor a un afroamericano, un héroe de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, más allá del simbolismo, el retraso en su construcción tiene implicaciones estratégicas. Analistas asiáticos han señalado que el retraso es más que un contratiempo industrial: es una advertencia sobre el futuro del poder de proyección global de EE.UU. en un momento en que China acelera la construcción de su propia flota de portaaviones y Rusia moderniza su armada.

El portaaviones de la clase Ford, con un coste estimado de 13.000 millones de dólares (unos 12.000 millones de euros), incorpora tecnologías avanzadas como un sistema electromagnético de lanzamiento de aeronaves (EMALS) y una nueva isla. Sin embargo, los problemas de integración de sistemas y la reducción de la base industrial de construcción naval han provocado retrasos recurrentes en toda la clase. El buque líder, el USS Gerald R. Ford, entró en servicio con años de retraso y aún afronta problemas operativos.

El retraso del portaaviones USS Doris Miller es más que un contratiempo en la construcción naval: es una señal de advertencia para el futuro de la proyección del poder global de Estados Unidos, según han señalado analistas asiáticos.

Consecuencias para el equilibrio naval

El retraso del USS Doris Miller obligará a la Armada estadounidense a mantener en servicio portaaviones más antiguos, como los de la clase Nimitz, que requieren costosas revisiones y tienen una capacidad limitada frente a amenazas modernas. Mientras tanto, China ya opera tres portaaviones y tiene en construcción al menos dos más, incluido el Tipo 003 Fujian, que utilizará un sistema de lanzamiento electromagnético similar al del Ford. Rusia también moderniza su único portaaviones, el Almirante Kuznetsov, aunque con dificultades.

El retraso del USS Doris Miller se suma a una serie de problemas en la construcción naval militar estadounidense, incluyendo retrasos en los submarinos de la clase Columbia y en las fragatas de la clase Constellation. La capacidad industrial de EE.UU. para construir y mantener su flota se ha visto erosionada por décadas de desinversión y falta de mano de obra cualificada, según analistas del sector. La Armada estadounidense no ha proporcionado una nueva fecha de entrega para el buque, aunque fuentes cercanas al programa apuntan a que el retraso podría extenderse más allá de 2032 si no se resuelven los problemas de suministro de componentes críticos.