Un equipo industrial británico, en colaboración con el Ministerio de Defensa del Reino Unido, trabaja en la miniaturización del sistema láser DragonFire para su instalación en los destructores Type 45 de la Royal Navy. El objetivo, según fuentes oficiales, es lograr el despliegue operativo en 2027.

De alcanzarse el hito, el Reino Unido se convertiría en la primera nación europea de la OTAN en desplegar operativamente tecnología láser de energía dirigida a bordo de buques de guerra. El programa DragonFire representa un salto cualitativo en la defensa antiaérea y antisuperficie, al ofrecer un sistema de armas de bajo coste por disparo y capacidad de ataque instantáneo contra drones, misiles y embarcaciones rápidas.

Un salto tecnológico para la Royal Navy

La integración del láser en los destructores Type 45 supondría un refuerzo significativo de las capacidades de defensa de la flota británica. Estos buques, diseñados originalmente para la guerra antiaérea, podrían añadir una capa adicional de protección de bajo coste operativo. El Ministerio de Defensa británico no ha precisado el presupuesto asignado ni el calendario exacto de las pruebas, pero fuentes del sector confirman que los trabajos de miniaturización están en curso.

El avance británico se produce en un contexto de creciente interés por las armas de energía dirigida entre las potencias militares. Estados Unidos, Israel y Alemania también desarrollan sistemas similares, pero el Reino Unido busca adelantarse como el primer aliado europeo en disponer de esta tecnología de forma operativa en el mar.