El vehículo de efecto suelo no tripulado Squire WIG, desarrollado por la empresa estadounidense Regent, ha alcanzado los 70 nudos (unos 130 km/h) durante sus últimas pruebas de navegación, según informó la compañía con sede en Rhode Island este 8 de junio de 2026. El prototipo, un planeador marino totalmente eléctrico de doble uso civil y militar, demostró una eficiencia energética superior a la de embarcaciones convencionales de tamaño similar.

Un salto en velocidad y eficiencia

El Squire WIG (Wing-in-Ground) aprovecha el efecto suelo para volar a baja altura sobre el agua, combinando la capacidad de carga de un barco con la velocidad de un avión. Las pruebas se centraron en verificar la estabilidad y el rendimiento aerodinámico a alta velocidad. Según Regent, la aeronave no tripulada podría alcanzar autonomías de hasta 300 millas náuticas con una sola carga, lo que la hace apta para misiones de vigilancia marítima, logística y reconocimiento.

El Squire WIG representa un cambio de paradigma en la movilidad costera, ofreciendo velocidades comparables a las de un helicóptero con una fracción del coste operativo, afirman los ingenieros de Regent.

Potencial militar y civil

El desarrollo del Squire WIG ha despertado interés en el Pentágono, que evalúa su uso para transporte rápido de suministros entre buques o hacia bases costeras. La empresa ya ha asegurado contratos de prueba con la Marina estadounidense y la Guardia Costera. En el ámbito civil, podría emplearse para enlace entre islas, patrulla de fronteras marítimas o respuesta ante emergencias. Regent prevé iniciar la producción en serie en 2027, con un precio unitario estimado en varios millones de dólares.