Los precios del petróleo han caído por debajo del umbral de los 100 dólares por barril este lunes, en un movimiento impulsado por las crecientes expectativas de que Estados Unidos e Irán alcancen un acuerdo que permita poner fin a la guerra en Oriente Próximo. La posibilidad de un pacto que facilite la reincorporación del crudo iraní al mercado internacional ha aliviado las tensiones sobre la oferta, según operadores consultados.

El barril de Brent, de referencia en Europa, cotizaba en torno a los 98 dólares al mediodía, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense se situaba por debajo de los 95 dólares. La caída supone un respiro para las economías importadoras de crudo, entre ellas la española, que ha visto cómo el precio de los combustibles se ha disparado en los últimos meses.

El factor Irán

Irán posee una de las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, pero su producción se ha visto limitada por las sanciones internacionales. Un eventual levantamiento de estas restricciones, como parte de un acuerdo más amplio, podría añadir entre 1 y 1,5 millones de barriles diarios al mercado global, según estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Ese incremento de la oferta aliviaría la presión alcista que ha mantenido el crudo por encima de los 100 dólares durante las últimas semanas.

«El mercado está descontando un escenario de distensión que hasta hace poco parecía improbable», señaló un analista de la consultora Energy Aspects. «Si se confirma el acuerdo, los precios podrían estabilizarse en un rango más bajo durante el segundo semestre del año.»

Impacto en España

La caída del petróleo tiene un efecto directo en el bolsillo de los consumidores españoles. El precio de la gasolina y el gasóleo, que han marcado máximos anuales, podrían reducirse en las próximas semanas si la tendencia se consolida. El Gobierno español, que ha aplicado bonificaciones al combustible para contener la inflación, podría ver aliviada la presión sobre las cuentas públicas.

No obstante, los analistas advierten de que la volatilidad sigue siendo elevada. Las negociaciones entre Washington y Teherán son «frágiles», según fuentes diplomáticas, y cualquier ruptura podría devolver el crudo por encima de los 100 dólares.