El Pentágono ha solicitado al Congreso de Estados Unidos que reserve 5.000 millones de dólares en los próximos cinco años para reconstruir los laboratorios de investigación de las fuerzas armadas, que se encuentran en un estado de deterioro crítico, según una revisión interna difundida este 25 de junio. El estudio advierte de que las instalaciones obsoletas comprometen la capacidad de investigación militar y suponen riesgos documentados para la seguridad de los trabajadores.
La petición responde a un problema de desinversión crónica: los fondos destinados al mantenimiento de los laboratorios son sistemáticamente desviados hacia necesidades más urgentes, como la reparación de cuarteles, según explicaron fuentes del Departamento de Defensa. El resultado es una red de centros de investigación con equipos envejecidos, infraestructuras dañadas y condiciones que el propio Pentágono califica de «riesgo documentado para la seguridad».
Fondos blindados frente a otros programas
La revisión insta al Congreso a «blindar» esa partida presupuestaria, es decir, a protegerla frente a cualquier reasignación durante el ciclo de gasto. De aprobarse, el plan supondría un incremento significativo respecto a las partidas actuales, que han permanecido estancadas o en declive durante la última década. El estudio subraya que sin una inversión sostenida, la investigación militar estadounidense —desde el desarrollo de nuevos explosivos hasta la ciberseguridad o la biotecnología— podría perder competitividad frente a otras potencias.
La medida tiene implicaciones para la cadena de suministro global de defensa. Empresas contratistas, incluidas las españolas, dependen de los estándares técnicos y la colaboración con los laboratorios estadounidenses para sus propios desarrollos. Un deterioro en la capacidad de I+D militar de EE.UU. podría afectar a programas conjuntos con la OTAN y otros aliados.
La petición llega en un contexto de competencia estratégica creciente con China y Rusia, que han aumentado sus inversiones en investigación militar en los últimos años. El Congreso tendrá ahora la decisión de incluir esta partida en el próximo presupuesto de defensa, un proceso que se espera que comience en las próximas semanas.




