El Parlamento Europeo aprobó el pasado 10 de julio de 2026 la controvertida ley conocida como Chat Control 2.0, que autoriza a empresas como Google, Meta y Microsoft a escanear los mensajes de los usuarios para detectar material de abuso sexual infantil (CSAM, por sus siglas en inglés). La norma, que afecta a todos los Estados miembros de la Unión Europea, incluida España, ha reabierto el debate entre la lucha contra la pederastia y la protección de la privacidad y el cifrado de extremo a extremo.

La nueva legislación permite a los proveedores de servicios de mensajería y correo electrónico analizar el contenido de las comunicaciones de los usuarios, tanto públicas como privadas, en busca de imágenes o conversaciones que puedan constituir delitos de explotación sexual infantil. Las empresas tecnológicas afectadas deberán implementar sistemas de detección automatizada, lo que en la práctica supone una excepción a las garantías de confidencialidad de las comunicaciones.

La aprobación de Chat Control 2.0 llega tras años de intenso cabildeo por parte de las autoridades europeas y organizaciones de protección a la infancia, que consideran la medida esencial para combatir la difusión de material pedófilo en internet. Sin embargo, críticos y defensores de los derechos digitales advierten de que la ley abre la puerta a una vigilancia masiva y vulnera el cifrado de extremo a extremo, pilar de la seguridad en aplicaciones como WhatsApp o Signal.

La decisión del Parlamento Europeo se produce después de que un primer intento de regular el escaneo de mensajes fracasara en 2024 debido a las divisiones entre los grupos políticos y las presiones de la industria tecnológica. Esta vez, los partidos mayoritarios de la cámara han logrado cerrar filas en torno a un texto que, según la Comisión Europea, incluye salvaguardas técnicas para evitar abusos, aunque los detalles concretos sobre los algoritmos de detección y la supervisión independiente aún no se han hecho públicos.