El Papa León XIV ha publicado este viernes 29 de mayo una nueva encíclica titulada Magnifica Humanitas en la que aborda los desafíos éticos de la inteligencia artificial. El documento, dirigido a los más de 1.300 millones de católicos y a la comunidad global, incluye una declaración que, según el Vaticano, «merece atención seria de tecnólogos y políticos»: «La tecnología nunca es neutral», según informó la Santa Sede en un comunicado.

Un posicionamiento moral e institucional

La encíclica llega en un momento en que la IA se consolida como herramienta de poder económico y geopolítico. La Iglesia busca contrarrestar enfoques puramente tecnocráticos y moldear las normas éticas que regirán el desarrollo algorítmico. El pontífice subraya que la gobernanza de la IA no puede dejarse exclusivamente en manos de ingenieros o consejos de administración, sino que requiere un debate plural que incluya a instituciones morales y religiosas.

La tecnología nunca es neutra. Cada código lleva implícita una visión del ser humano y de la sociedad. No podemos delegar la ética en los algoritmos.

El texto papal pide una gobernanza ética vinculante que proteja la dignidad humana frente a sistemas que podrían perpetuar sesgos, vigilar poblaciones o tomar decisiones críticas sin rendición de cuentas. La encíclica no se limita a críticas generales, sino que ofrece una plantilla para que individuos y comunidades respondan al «momento IA» con valentía y solidaridad.

Reacciones y contexto global

La publicación de Magnifica Humanitas se produce mientras gobiernos y organismos internacionales debaten marcos regulatorios para la inteligencia artificial. La Unión Europea avanza en su Ley de IA, mientras que Estados Unidos y China compiten por el liderazgo tecnológico. La Iglesia, con presencia en foros como la ONU y el G7, aspira a influir en ese debate. «Es un recordatorio de que la tecnología debe servir a la persona, no al revés», señalaron fuentes del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.