El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, ha calificado como «razonables y apropiadas» las acciones del gigante nuclear ruso Rosatom durante los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. Grossi realizó estas declaraciones a la agencia RIA Novosti en Viena, en relación con la seguridad de la planta nuclear de Bushehr, la única central atómica operativa en el país persa.

El respaldo del OIEA a la gestión de Rosatom subraya la importancia de la seguridad nuclear en un contexto de escalada militar en Oriente Próximo. La planta de Bushehr, situada en la costa del golfo Pérsico, ha estado en el punto de mira desde el inicio de las operaciones militares. Según fuentes del organismo internacional, los protocolos de emergencia aplicados por los técnicos rusos durante los bombardeos evitaron cualquier incidente radiológico.

Rosatom, la empresa estatal rusa de energía atómica, opera la central en virtud de un acuerdo bilateral con Teherán que incluye el suministro de combustible nuclear y la gestión de residuos. La valoración positiva del OIEA llega en un momento de máxima tensión diplomática, coincidiendo con la fecha actual de 5 de julio de 2026, cuando el conflicto entre Irán y la coalición liderada por Estados Unidos e Israel parece lejos de resolverse.

La comunidad internacional sigue de cerca la evolución de los acontecimientos, especialmente los países europeos, preocupados por posibles fugas radiactivas que puedan afectar al mar Caspio y al Mediterráneo oriental.