El jefe de Gabinete de Argentina, Manuel Adorni, está en el centro de una tormenta política tras reconocer que mantuvo más de medio millón de dólares fuera de sus declaraciones patrimoniales. El caso, que estalló esta semana, contradice las explicaciones que el propio funcionario había ofrecido ante el Congreso sobre propiedades no declaradas y empieza a erosionar la imagen del presidente Javier Milei, según fuentes consultadas por la prensa local.

Un agujero en el discurso de transparencia

El escándalo golpea directamente el núcleo del relato oficial. Milei llegó al poder en diciembre de 2023 con la promesa de acabar con la corrupción y la opacidad de la casta política. La revelación de que su número dos, Adorni, habría ocultado parte de su patrimonio durante años ha provocado un terremoto en la coalición gobernante, La Libertad Avanza.

Esto empieza a generarle un creciente costo político al presidente, porque contradice el discurso de transparencia que ha sido su principal bandera, señaló a la agencia Sputnik un analista consultado.

Medios de prensa locales, que destaparon el caso, aseguran que Adorni habría incluido en sus declaraciones juradas bienes por un valor inferior al real y omitido cuentas bancarias en el exterior. El monto total no declarado superaría los 500.000 dólares.

La oposición exige explicaciones

La oposición parlamentaria, encabezada por Unión por la Patria, ya ha solicitado la citación de Adorni para que dé explicaciones en el Congreso y no descarta impulsar un juicio político si se confirman las irregularidades. El kirchnerismo ha recordado que Milei prometió durante la campaña que todos sus ministros harían públicas sus declaraciones juradas y que cualquier incumplimiento sería motivo de destitución inmediata.

Desde el oficialismo, en cambio, han tratado de minimizar el escándalo. El portavoz presidencial, Manuel Chaparro, aseguró este viernes que Adorni ha presentado la documentación requerida ante la Oficina Anticorrupción y que colaborará con la justicia para aclarar cualquier discrepancia. Sin embargo, las explicaciones ofrecidas hasta ahora no han logrado calmar las críticas.

El caso llega en un momento delicado para el Gobierno de Milei, que enfrenta una fuerte inflación, crecientes tensiones sociales y una economía que aún no logra despegar. El escándalo patrimonial de Adorni podría convertirse en una losa para el presidente, que basa su popularidad en la honestidad y la lucha contra la corrupción de la casta.

Analistas políticos consultados por medios locales consideran que el daño político es aún limitado, pero que podría agravarse si aparecen nuevos datos o si la Justicia decide abrir una investigación formal. De momento, Adorni sigue en su cargo, pero la oposición ya ha empezado a pedir su cabeza.