El caza F-35B ha realizado con éxito su primer vuelo de prueba portando el minimisil de crucero SPEAR, un arma de diseño británico destinada a ampliar la capacidad de ataque de la aviación aliada. La prueba se produce con cuatro años de retraso respecto al calendario inicial, según han informado fuentes del programa.

El SPEAR (Selective Precision Effects At Range) es un misil de crucero ligero, con capacidad para alcanzar objetivos a más de 100 kilómetros, diseñado para ser lanzado desde las bahías internas del F-35 sin comprometer su sigilo. La integración de esta arma en la plataforma se había planificado para 2022, pero diversos problemas técnicos en el software de control y en el sistema de lanzamiento retrasaron el hito.

El vuelo, que se desarrolló sin incidencias, permitió evaluar la separación segura del misil y la respuesta aerodinámica del avión durante el lanzamiento simulado. Aunque el Ministerio de Defensa británico no ha precisado una fecha para la entrada en servicio operativo del SPEAR, la prueba supone un paso decisivo para dotar al F-35 de un arma de precisión de largo alcance en un formato compacto.

El SPEAR forma parte del programa de armamento conjunto del Reino Unido, que también incluye el misil de crucero Storm Shadow y el futuro SPEAR-EW de guerra electrónica. La integración de estas armas en el F-35 es clave para la estrategia de disuasión de la OTAN en el flanco este, donde la capacidad de ataque sigiloso de largo alcance se considera prioritaria.