El Kremlin ha reiterado este miércoles que un alto el fuego en el conflicto ucraniano solo será posible cuando el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, retire las fuerzas armadas del territorio de Rusia. Así lo ha declarado el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa diaria desde Moscú, reafirmando la postura rusa de que la desescalada debe comenzar con una retirada ucraniana de las regiones rusas.

«Un alto el fuego llegará en el momento en que Zelensky retire sus fuerzas armadas del territorio de las regiones rusas», afirmó Peskov, sin precisar a qué regiones se refería ni aportar detalles sobre la situación actual de las tropas ucranianas en suelo ruso. La declaración se produce en un contexto de intensos combates en el este y sur de Ucrania, donde las fuerzas rusas han avanzado en los últimos meses.

La postura del Kremlin no es nueva: desde el inicio de la invasión a gran escala en febrero de 2022, Moscú ha condicionado cualquier negociación a lo que denomina la «desmilitarización» de Ucrania y el reconocimiento de la anexión de cuatro regiones ucranianas. Sin embargo, la mención explícita de la retirada de fuerzas ucranianas de territorio ruso como condición previa para un alto el fuego supone un endurecimiento retórico significativo.

La respuesta de Kiev

Por su parte, el Gobierno ucraniano no ha respondido oficialmente a las declaraciones de Peskov hasta el momento de la publicación de esta información. Kiev mantiene su postura de que cualquier negociación de paz debe basarse en la retirada total de las fuerzas rusas de Ucrania, incluidos los territorios anexionados ilegalmente, y en el respeto a la integridad territorial ucraniana dentro de sus fronteras de 1991.

Analistas consultados señalan que la declaración del Kremlin puede interpretarse como una maniobra para reforzar su narrativa interna ante la opinión pública rusa, en un momento en que la guerra se prolonga más de lo previsto y las sanciones internacionales siguen afectando a la economía rusa. La ausencia de datos concretos sobre la presencia de fuerzas ucranianas en regiones rusas dificulta verificar la afirmación del portavoz.