El jefe del Estado Mayor de la Defensa del Reino Unido, Richard Knighton, ha advertido este martes ante un comité de la Cámara de los Lores de que las operaciones diarias de las fuerzas armadas podrían tener que «reducirse» si no se consiguen fondos adicionales. La declaración refleja la creciente presión presupuestaria sobre el Ministerio de Defensa británico.
Knighton señaló que su «mayor preocupación» es la financiación de las operaciones cotidianas, un área que podría verse afectada si no se incrementa el gasto militar. Aunque no precisó cifras concretas, la advertencia llega en un contexto de restricciones fiscales en el Reino Unido, donde el nuevo Gobierno laborista de Keir Starmer busca equilibrar las cuentas públicas sin comprometer la seguridad nacional.
El alto mando militar compareció ante la comisión parlamentaria para abordar la sostenibilidad del presupuesto operativo, que cubre desde el mantenimiento de equipos hasta los salarios del personal. Según fuentes del Ministerio de Defensa, el gasto diario en áreas como combustible, municiones y mantenimiento de infraestructuras absorbe una parte creciente del presupuesto, lo que deja menos margen para nuevas capacidades.
La advertencia de Knighton se produce semanas después de que Londres anunciara un incremento del gasto en defensa hasta el 2,5% del PIB en los próximos años, una promesa del anterior Gobierno conservador que el Ejecutivo laborista ha confirmado. Sin embargo, el jefe de la defensa subrayó que, sin una inyección inmediata de fondos, el recorte en operaciones sería inevitable a corto plazo.
Analistas militares señalan que el Reino Unido mantiene despliegues en el flanco este de la OTAN, en Oriente Próximo y en el Indo-Pacífico, lo que tensiona aún más el presupuesto operativo. La decisión final sobre la asignación de fondos corresponderá al Tesoro, que prepara los presupuestos generales del Estado para el próximo ejercicio.




