El gasto público europeo en programas espaciales alcanzó en 2025 los 15.400 millones de dólares, un 12% más que el año anterior, según un informe de la Agencia Espacial Europea (ESA) publicado el 13 de julio de 2026. El incremento contrasta con la tendencia global, que registró una caída del 3% en el mismo periodo.

El informe de la ESA atribuye el crecimiento al aumento de los presupuestos de defensa nacionales, que han impulsado las inversiones en capacidades espaciales estratégicas. Europa se consolida así como una de las regiones con mayor dinamismo en el sector, en un contexto donde el espacio adquiere un papel central en la seguridad y la economía.

Para España, miembro de la ESA, la tendencia al alza del gasto europeo abre oportunidades para la industria espacial nacional, que participa en programas emblemáticos como el lanzador Ariane y la observación terrestre con Copernicus. El dato refleja el compromiso de los gobiernos europeos por mantener la autonomía estratégica en el espacio.

El informe destaca que el gasto europeo creció a un ritmo superior al de otras regiones. Mientras el presupuesto global cayó un 3%, Europa aumentó su inversión un 12%, lo que supone el mayor incremento relativo entre las grandes potencias espaciales. Este avance se apoya en programas de seguridad y defensa, como el sistema de comunicaciones militares y los satélites de observación, que han recibido partidas adicionales en los presupuestos nacionales.

La ESA también señala que el gasto europeo en programas civiles se mantuvo estable, mientras que el dedicado a defensa creció significativamente. Esto refleja una tendencia que también se observa en Estados Unidos y China, donde el espacio se ha convertido en un ámbito prioritario para la seguridad nacional. En el caso europeo, el incremento responde a la necesidad de contar con capacidades autónomas de observación, comunicaciones y navegación.

El informe no proporciona un desglose detallado por países, pero se sabe que Francia y Alemania son los principales contribuyentes al presupuesto de la ESA, seguidos de Italia y Reino Unido. España, con una contribución cercana al 5% del presupuesto total, participa en programas clave como Copernicus y Ariane, así como en la iniciativa de lanzadores reutilizables Space Rider. El crecimiento del gasto europeo podría traducirse en nuevos contratos para la industria española, que incluye empresas como Airbus Defence and Space, GMV y Sener.