Los líderes del G7 se dan cita este 15 de junio en París para una cumbre que abordará cuestiones geoestratégicas y económicas de primer orden. La reunión, que congrega a los jefes de Estado y de Gobierno de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y los representantes de la Unión Europea, tiene como telón de fondo el acuerdo entre Estados Unidos e Irán y la reapertura del estrecho de Ormuz, según fuentes diplomáticas francesas.

Agenda económica y de seguridad

El encuentro servirá para coordinar posiciones en materia de seguridad internacional, economía global y desafíos compartidos como el cambio climático y la regulación tecnológica. La cumbre llega en un momento de tensión en Oriente Próximo, donde la normalización del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz —ruta clave para el transporte de crudo— es una prioridad para la comunidad internacional.

En paralelo a las reuniones oficiales, centenares de activistas se manifestaron en Ginebra (Suiza) para reclamar medidas más ambiciosas contra el cambio climático, expresar su apoyo a los territorios palestinos y denunciar la globalización y el ascenso de movimientos de extrema derecha. Las protestas transcurrieron sin incidentes graves, según informaron las autoridades suizas.

La posición de España

España, aunque no es miembro del G7, mantiene una estrecha relación con los países del grupo a través de la Unión Europea y la OTAN. La cumbre de París fijará el tono de las políticas que después se debatirán en el seno de la UE, especialmente en lo relativo a la seguridad energética y la transición ecológica. El Gobierno español estará atento a las conclusiones sobre el estrecho de Ormuz, dado el impacto que cualquier interrupción en el tráfico de hidrocarburos tendría sobre los precios de la energía en España.