El G7, que reúne a las principales potencias occidentales, celebra su cumbre anual en Évian (Francia) del 15 al 17 de junio de 2026 con dos ejes centrales: la paz y la seguridad en Ucrania, con la presencia del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y la representación africana a cargo del presidente del Banco Africano de Desarrollo (BAD), Sidi Ould Tah.

La llegada de Zelenski a la cumbre está prevista para este martes, y se espera que participe en una reunión de trabajo dedicada a la paz y la seguridad en Ucrania y Europa. El líder ucraniano buscará mantener un encuentro bilateral con el presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha sugerido que podría haber margen para avanzar tras más de cuatro años de guerra con Rusia.

La voz de África en la cumbre

Por su parte, Sidi Ould Tah es uno de los pocos representantes del continente africano invitados a la cumbre. El presidente del BAD tratará de recabar el máximo apoyo a su agenda, que pasa por aumentar la inversión en infraestructuras, la lucha contra el cambio climático y la integración económica africana. Su presencia en Évian subraya el creciente peso de África en los foros globales y la necesidad de que el continente tenga una voz propia en la arquitectura financiera internacional.

La cumbre del G7 se celebra en un contexto de tensiones geopolíticas elevadas, con la guerra en Ucrania como telón de fondo y las consecuencias económicas globales del conflicto. Los líderes del G7 intentan avanzar en las negociaciones de paz, mientras que África reclama un papel más activo en la toma de decisiones que afectan al sur global.