La cumbre del G7 celebrada entre el 15 y 17 de junio en Evian (Francia) concluyó este miércoles con declaraciones conjuntas en las que los líderes del grupo mostraron su apoyo al preacuerdo entre Estados Unidos e Irán, respaldaron la defensa de Ucrania frente a la invasión rusa y reclamaron un alto el fuego sólido e inmediato en el Líbano. El presidente anfitrión, Emmanuel Macron, calificó el encuentro como «un momento de unidad y verdadera cooperación entre los líderes».

Trump defiende el memorando con Irán

El presidente estadounidense, Donald Trump, fue el gran protagonista al proclamar la «victoria sobre Irán» y defender el memorando que previsiblemente se firmará el 19 de junio. El borrador del acuerdo, cuyo contenido no se ha detallado por completo, sugiere que Trump logró menos objetivos de los que había declarado al iniciar el conflicto: no hubo rendición ni cambio de régimen en Teherán, y el programa nuclear iraní será discutido en los próximos 60 días. La reapertura del estrecho de Ormuz emerge como la mayor conquista del alto el fuego, lo que aliviaría las tensiones económicas globales, según la interpretación de los líderes presentes.

Fue un momento de unidad y verdadera cooperación entre los líderes.

Petición de alto el fuego en Líbano y apoyo a Ucrania

Los siete países más industrializados cerraron filas en torno a un cese de hostilidades que consideran urgente en el Líbano, sin que se hayan especificado los mecanismos para su implementación. En paralelo, reafirmaron el respaldo a la defensa de Ucrania frente a Moscú, manteniendo la presión sobre la administración rusa. El consenso alcanzado en Evian afecta directamente a la seguridad europea y, por ende, a la posición de España en el Mediterráneo y Oriente Medio, un área clave para los flujos migratorios y los equilibrios regionales que históricamente han marcado la política exterior española.