El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) ha anunciado este jueves la desarticulación de un plan del Ejército ucraniano para atacar con drones un aeródromo militar en la ciudad de Rostov del Don, en el suroeste de Rusia. Según las autoridades rusas, el objetivo de la operación era «destruir la infraestructura, matar al personal y detonar el parque aeronáutico».

El FSB no ha precisado el número de drones implicados ni la fecha exacta en que se habría llevado a cabo el ataque, pero ha asegurado que la trama ha sido completamente neutralizada. La agencia de inteligencia rusa no ha ofrecido detalles sobre posibles detenciones ni sobre el tipo de aeronaves no tripuladas que se iban a emplear.

Un nuevo episodio en la guerra aérea

El ataque frustrado se enmarca en la escalada de hostilidades entre Ucrania y Rusia, que desde hace más de dos años incluye ataques con drones contra objetivos militares en territorio ruso. Rostov del Don, situada a unos 250 kilómetros de la frontera ucraniana, ha sido escenario de varios incidentes de este tipo durante el conflicto. Las autoridades rusas han reforzado la defensa aérea en la región para hacer frente a las incursiones de drones ucranianos.

El portavoz del Kremlin no se ha pronunciado por el momento sobre el anuncio del FSB, pero fuentes del Ministerio de Defensa ruso han calificado la operación como «un intento de ataque a gran escala» que habría causado graves daños de haberse consumado. La versión de Moscú no ha sido confirmada por fuentes independientes ni por las autoridades ucranianas, que no se han pronunciado oficialmente sobre el anuncio.

Este incidente se produce en un contexto de intensificación de los bombardeos y los ataques con aviones no tripulados por ambas partes, en el marco de la guerra que comenzó en febrero de 2022.