El FBI puso en marcha el año pasado un centro de entrenamiento en Huntsville (Alabama) que replica un pueblo entero para ensayar la respuesta a ciberataques contra infraestructuras críticas. La instalación, denominada Cyber Range, ocupa 22.000 pies cuadrados (unos 2.000 metros cuadrados) e incluye una tienda de conveniencia, una gasolinera, un hospital y varias viviendas completamente amuebladas.
Un campo de entrenamiento para la era digital
El centro, concebido como una versión moderna del histórico Hogan’s Alley del FBI —el poblado ficticio usado durante décadas para prácticas de tiro—, permite a fuerzas de seguridad y agencias gubernamentales simular ciberataques contra sistemas y redes reales. Según informó la oficina del FBI en un comunicado, el recinto está equipado con redes informáticas, sensores y dispositivos conectados que replican entornos operativos reales, como los de una red eléctrica o un sistema hospitalario.
El objetivo es preparar a nuestros agentes y socios para defender las infraestructuras que sostienen la vida cotidiana de los estadounidenses, desde el suministro eléctrico hasta los hospitales.
La instalación forma parte de los esfuerzos del Gobierno estadounidense por reforzar la ciberseguridad nacional tras el incremento de ataques contra oleoductos, redes eléctricas y sistemas de salud en los últimos años. Aunque el centro abrió sus puertas en 2025, su existencia ha trascendido ahora con la publicación de nuevos detalles sobre sus capacidades y el alcance de los ejercicios que allí se realizan.
El Cyber Range permite a los equipos de respuesta practicar la identificación y neutralización de amenazas en un entorno controlado, evitando riesgos para infraestructuras reales. La iniciativa refleja la creciente prioridad que la seguridad nacional otorga a la defensa cibernética, en un contexto donde los ataques digitales se han convertido en una de las principales amenazas para Estados Unidos.




