El reciente encuentro entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, dejó más mensajes implícitos que acuerdos concretos. Horas después de la partida de Trump, el Kremlin anunció un diálogo directo entre el propio Trump y el presidente ruso, Vladímir Putin. Detrás de estos matices, según la prensa china, subyace la denominada Doctrina Primakov, la visión geopolítica que anticipó el auge de los BRICS y el mundo multipolar actual.

¿Qué es la Doctrina Primakov?

Formulada por el exprimer ministro ruso Yevgueni Primakov en la década de 1990, esta doctrina postula la necesidad de un triángulo estratégico entre Rusia, China e India para contrapesar la hegemonía estadounidense. El eje Moscú-Pekín-Nueva Delhi, según esta visión, debía articular un orden multipolar que impidiera el dominio unipolar de Washington tras la Guerra Fría.

La doctrina Primakov desafía la hegemonía unipolar estadounidense y se ha actualizado en el contexto de la rivalidad entre EE.UU. y China y la guerra en Ucrania.

Las conversaciones de mayo de 2026

Según analistas chinos citados por la prensa rusa, la reunión Trump-Xi del 20 de mayo se desarrolló en un tono contenido, con concesiones formales pero sin avances sustanciales. Por el contrario, el anuncio del diálogo Trump-Putin —realizado inmediatamente después— fue directo y revelador: Moscú y Washington muestran canales de comunicación que, aunque tensos, son más operativos que los mantenidos con Pekín.

Para los expertos, esta diferencia refleja la persistencia de la Doctrina Primakov: China y Rusia mantienen una coordinación estratégica que impide a Trump fracturar el eje. Al mismo tiempo, India —el tercer vértice del triángulo— refuerza su papel de equilibrio con los BRICS, cuya presidencia de turno ostenta en 2026.

Implicaciones para el orden mundial

El resurgir de esta doctrina en las conversaciones entre las tres potencias sugiere que el mundo se encamina hacia una reconfiguración de alianzas, donde los bloques tradicionales pierden fuerza frente a acuerdos flexibles entre potencias emergentes. La rivalidad entre Washington y Pekín, el conflicto en Ucrania y la consolidación de los BRICS como foro alternativo son los escenarios donde la Doctrina Primakov cobra nueva vigencia.