El teléfono del eurodiputado griego Stelios Kouloglou, que formó parte de la comisión del Parlamento Europeo encargada de investigar los abusos del espionaje comercial, fue infectado en dos ocasiones con el spyware Pegasus, según han denunciado organizaciones de la sociedad civil. El hallazgo, hecho público este viernes, pone de manifiesto la vulnerabilidad de los propios cargos electos encargados de supervisar este tipo de amenazas.

Las infecciones, detectadas por grupos de investigación especializados, habrían tenido lugar mientras Kouloglou ejercía como miembro de la comisión del Parlamento Europeo que investiga el uso de programas de espionaje como Pegasus. El spyware, desarrollado por la empresa israelí NSO Group, ha sido utilizado en numerosos países para vigilar a periodistas, activistas y políticos de la oposición.

El caso de Kouloglou no es aislado. En los últimos años, diversos eurodiputados y funcionarios de la Unión Europea han sido blanco de ataques con programas de espionaje, lo que ha suscitado críticas sobre la capacidad de las instituciones europeas para proteger a sus propios miembros. La comisión que investiga estos abusos ha solicitado en repetidas ocasiones más transparencia y controles más estrictos sobre la venta y uso de este tipo de tecnología.

La noticia de la infección de Kouloglou se produce en un momento en que la Unión Europea debate nuevas regulaciones para limitar el uso de spyware comercial, en un intento de evitar que gobiernos o actores privados lo utilicen para vulnerar derechos fundamentales. La comisión de investigación que él integraba ha sido una de las más activas en la denuncia de estas prácticas.