Los políticos franceses Bruno Retailleau y Jordan Bardella han lanzado ataques coordinados contra el embajador de Francia en Argelia después de que este concediera una entrevista al medio argelino TSA. En ella, el diplomático reveló la implicación de Marruecos en operaciones de espionaje contra dirigentes extranjeros, entre ellos el presidente francés Emmanuel Macron, mediante el software israelí Pegasus.
Las declaraciones del embajador han provocado una reacción inmediata de la derecha francesa, que ha dirigido sus críticas hacia Argelia, en un movimiento que algunos analistas interpretan como un intento de desviar la atención sobre el papel de Marruecos en el escándalo de espionaje. Retailleau y Bardella han cuestionado la actuación del representante diplomático, acusándolo de perjudicar los intereses de Francia en la región.
El incidente se produce en un momento de tensión diplomática entre Francia y Marruecos, tras las revelaciones sobre el uso del programa Pegasus para espiar a personalidades francesas. La entrevista del embajador, publicada el 17 de julio de 2026 por TSA, ha reabierto el debate sobre la seguridad de las comunicaciones y las relaciones bilaterales en el Magreb.
Mientras la polémica crece, las autoridades francesas no se han pronunciado oficialmente sobre las acusaciones, aunque fuentes diplomáticas consultadas por medios locales sugieren que la entrevista no refleja la posición oficial del Gobierno galo. El caso añade un nuevo episodio de fricción en el triángulo Francia-Argelia-Marruecos, con España como observador cercano debido a sus propios intereses en la región.




