El embajador de Francia en Argelia, Stéphane Romatet, ha regresado a su puesto en mayo tras más de un año de ausencia, en un gesto que apunta a una recomposición de las relaciones bilaterales entre ambos países. Romatet ha concedido una entrevista exclusiva el 14 de julio al medio argelino TSA, la primera desde su retorno.
En la entrevista, el diplomático francés aborda el estado actual de la relación franco-argelina, que ha atravesado tensiones en los últimos años. La ausencia del embajador, que duró más de doce meses, reflejaba el enfriamiento diplomático entre París y Argel, marcado por desacuerdos en torno a la cuestión del Sáhara Occidental, la política de visados y la competencia por la influencia en el Magreb.
El regreso de Romatet se produce en un contexto en el que Francia busca reequilibrar sus lazos con Argelia frente al creciente activismo de Marruecos, aliado histórico de París pero también competidor en la región. La entrevista aborda asuntos clave como los visados, las relaciones económicas y la cooperación migratoria, todos ellos aspectos de interés directo para España, país vecino y socio europeo que sigue de cerca la evolución del eje franco-argelino.
La recomposición de las relaciones bilaterales franco-argelinas podría tener implicaciones para el equilibrio regional, especialmente en lo relativo al Sáhara Occidental y a los flujos migratorios hacia Europa. La entrevista exclusiva de Romatet ofrece una primera visión de la postura francesa tras el regreso del embajador, aunque el contenido detallado de sus declaraciones no se ha difundido íntegramente.




