El Ejército de Tierra ha puesto en marcha un nuevo ciclo de mantenimiento integral de los carros de combate Leopardo 2E en el centro de mantenimiento de Alcalá de Guadaíra (Sevilla), con el objetivo de garantizar la operatividad de la flota durante, al menos, la próxima década y preparar el terreno para su futura modernización. Así lo ha informado el Ministerio de Defensa este sábado 16 de mayo.
Los trabajos, que cuentan previsiblemente con el apoyo industrial de GDELS-Santa Bárbara Sistemas, abarcan revisiones mecánicas, electrónicas y de blindaje, así como la actualización de sistemas de control de tiro y comunicaciones. El Leopardo 2E constituye la columna vertebral de las unidades acorazadas del Ejército de Tierra español, con cerca de 220 ejemplares en servicio.
Un plan para la próxima década
Según fuentes del Ministerio de Defensa, el nuevo ciclo de mantenimiento se ha diseñado para extender la vida útil de los carros hasta bien entrada la década de 2030. El programa incluye la sustitución de componentes críticos, la mejora de los sistemas de protección y la incorporación de equipos digitales que faciliten su integración en redes tácticas modernas.
Estos trabajos se enmarcan en el plan de sostenimiento del programa Leopardo 2E, que desde su entrada en servicio a partir de 2003 ha requerido inversiones periódicas para mantener la capacidad operativa de las unidades acorazadas, con base principal en Zaragoza (Brigada «Aragón» I) y otras unidades en distintas guarniciones.
El mantenimiento integral en Alcalá de Guadaíra, centro de referencia para los sistemas de carros del Ejército, se complementa con las revisiones programadas en las propias bases y con el apoyo externo de la industria de defensa nacional. La prolongación de la vida útil del Leopardo 2E resulta clave mientras se definen los requisitos del futuro carro de combate que podría sustituirlo, un proyecto aún en fase de estudio.



